Saturday, May 17, 2008

BIO REGIONES DE CHILE....

Fuente:
http://www.elbosquechileno.cl/fichas_educativas.htm

INDICE:
1 El Desierto
2 Norte Chico
3 Clima Mediterráneo
4 Zona de Transición
5 Bosques Húmedos Templados
6 Patagonia



El Desierto (entre el límite con Perú y el río Copiapó):


La Región del Desierto va desde el límite con el Perú en la Línea de la Concordia, hasta el río Elqui y comprende las regiones de Arica – Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y la parte norte de la Región de Coquimbo. El territorio chileno de pampas desérticas y cordilleras prealtiplánicas abarca unos 291.000 Km2, dentro del cual se insertan una variada serie de zonas morfoclimáticas.

En la precordillera andina se desarrollan los bosques de queñoas (Polylepis tarapacana), árboles robustos y antiguos de hasta siete metros de alto. Los queñoales altiplánicos son los bosques que crecen a más altura en Chile, sobre los 3.500 metros. Se desarrollan en condiciones extremadamente difíciles para la vida: suelos pobres, clima frío, agua escasa, vientos huracanados, granizo y radiación solar intensa.

Entre los 1.800 y los 3.500 metros sobre el nivel del mar, en las laderas occidentales de la Cordillera de Los Andes, hay algún desarrollo de vegetación debido a irregulares precipitaciones en las zonas andinas. Se presentan en dicha franja especialmente las Cactáceas, plantas suculentas especialmente adaptadas para soportar las condiciones de extrema aridez. Allí son notables los cactos: "candelabro" (Browningia candelaris), "guacalla" (Corryocactus brevistylus), "chastudo" (Oreocereus leucotrichius), "achacaño" (Oreocereus hempelianus) y "cardón" (Echinopsis atacamensis), que crecen mezclados con variedad de arbustos, hierbas y pastos.

Una comunidad vegetal asombrosa la constituyen las comunidades de "tamarugo" (Prosopis tamarugo) en la llamada Pampa del Tamarugal. La vegetación original (extremadamente perturbada por el hombre) estaba constituida por grandes árboles espinosos adaptados por milenios a vivir en esos salares, donde casi nunca llueve. Se lograron instalar allí gracias a que la napa freática era relativamente superficial. Durante el auge del salitre la gran mayoría de los tamarugos fueron cortados para servir de combustible a las faenas mineras. Un ambicioso programa de reforestación llevado a cabo durante las décadas de los 40 y 50 recuperó algunos miles de hectáreas de esta extraordinaria asociación vegetal.

Desierto florido

En las extensas llanuras que existen entre los ríos Copiapó y Elqui se expresa el conocido "desierto florido", un fenómeno que no ocurre todas las primaveras, sino sólo cuando las condiciones de humedad y calor han sido las apropiadas. Cuando hay abundantes precipitaciones durante el invierno florecen hierbas anuales y geófitas, que son aquellas plantas que sobreviven los rigores del desierto porque están provistas de órganos subterráneos como bulbos o raíces engrosadas y que florecen por miles de millones, vistiendo llanos y laderas de los cerros con una alfombra de flores de colores diversos


Norte Chico (entre el río Copiapó y Los Vilos)

Esta zona se extiende entre el valle del río Copiapó hasta Los Vilos. Corresponde a la zona llamada Norte Chico o Zona de los Valles Transversales (ríos Elqui, Limarí, Choapa, Quilimarí, Petorca). Contiene elementos vegetacionales tanto del desierto como de la región de clima mediterráneo con la cual limita hacia el sur. Por su topografía quebrada por los valles que la atraviesan de Este a Oeste, se han producido en esta zona gran cantidad de ecosistemas muy especiales y que contienen gran variedad de especies y alto número de endemismos, especialmente de la familia de las Cactáceas.

El paisaje del Norte Chico es semidesértico, asoleado y caluroso, en el que predominan los cactos y los arbustos espinosos. En la Cordillera de la Costa, al norte de Socos y en las cercanías de la ciudad de Ovalle, existe un bosque extraordinario: Fray Jorge, que se ha desarrollado bajo una casi permanente y densa capa de nubes. Estas se ven desde lejos, y lo mantienen húmedo y fresco, permitiendo el crecimiento de plantas típicas de las selvas higrófilas de Chile, las que se encuentran a más de 800 km. al sur.


Clima Mediterráneo (entre Los Vilos y el río Maule)

La zona mediterránea chilena se ubica entre los 27° y los 38° grados lat. S., pero para efectos de comprensión de la flora y fauna nos remitiremos en esta sección desde el paralelo 32° hasta el 35° lat. S.

En general, los paisajes de Chile Central han sido profundamente modificados y su vegetación altamente degradada por la acción del hombre. Son excepcionales las muestras de ecosistemas prístinos en el área. Existen sin embargo en la bioregión un conjunto de las diversas formaciones de la vegetación típica de la zona mediterránea y variadas formas de vida. La formación bosque esclerófilo, compuesta de árboles y arbustos de hojas duras y resistentes a los grandes cambios de temperatura y humedad que presenta la región, era el tipo vegetacional original, hoy muy deteriorado.

Los tipos forestales de la zona central se clasifican en bosques siempreverdes y deciduos. Entre los primeros están el espinar o Sabana de espino (Acacia caven), el palmar o bosque de palma chilena (Jubaea chilensis), de ciprés de la cordillera y los bosques esclerófilos de quillay, litre, peumo, olivillo, belloto, boldo, algarrobo, maitén, patagua y canelo. Entre los segundos se cuenta a los bosques de hojas caducas de notofagos, principalmente el roble (Nothofagus obliqua).

Zona de Transición (entre los ríos Maule y Bío -Bío)



Entre las bioregiones de clima mediterráneo y de los bosques húmedo-templados, existe una Zona de Transición que se extiende entre las regiones Séptima y Octava, ocupando principalmente las cuencas fluviales de los ríos Maule y Bío-Bío y cuya vegetación presenta una alta diversidad biológica. Contiene, además, una cantidad importante de especies endémicas.

En la cuenca del Maule la vegetación natural está dominada por los Notofagos que pierden su follaje durante el invierno, como el hualo o roble Maulino (Nothofagus glauca), combinado con el roble pellín o hualle (Nothofagus obliqua). Esta región forestal tiene gran importancia florística, debido a la presencia de varias especies endémicas, entre las que sobresalen el queule (Gomortega keule), una especie monotípica, de carácter muy primitivo que habita los bosques de la Cordillera de la Costa, con su estado de conservación muy menoscabado, especialmente por los cambios profundos de origen antrópico que han sufrido los ecosistemas naturales, mayormente transformados en grandes plantaciones industriales de especies exóticas como pino y eucalipto. Otras especies notables de la región del Maule son el ruil (Nothofagus alessandrii) y el hualo (Nothofagus leonii).

La hoya del Bío- Bío es la tercera más grande de Chile (luego de la del río Loa y del Baker) y abarca una superficie de más de 24.000 Km2. Debido a su ubicación privilegiada, en la zona de transición los bosques nativos presentan una interesante diversidad. Está formado por una rica asociación de árboles siempreverdes, tanto de origen mediterráneo como especies del bosque sureño, como boldo, peumo, olivillo, canelo y petra. Destacan las asociaciones de coigüe, de roble, raulí, de mañío de hojas largas, de lenga y ñirre, de ciprés de la cordillera. También florestas mixtas de peumo, laurel, tepa, avellano y los hermosos bosques de araucarias, cuyas siluetas se recortan en las crestas de las montañas y se reflejan en las aguas de prístinas lagunas.


Bosques Húmedos Templados (entre el río Bío-Bío y Palena)


La región de los bosques húmedo-templados se desarrolla desde el río Bío Bío (38º lat. S) al sur, ocupando principalmente las regiones de La Araucanía y de los Lagos. Se caracteriza por tener una alta disponibilidad de aguas, con precipitaciones de mínimos 2.000 mm anuales, distribuidas durante todo el año, con un reducido período seco y sin temperaturas extremas.


Bosque Valdiviano

Es una abigarrada selva húmeda, de composición muy variada, en la que predominan los árboles siempreverdes como coigüe (Nothofagus dombeyi), ulmo (Eucriphya cordifolia), tepa y laurel (Laurelia philippiana y L. sempervirens), olivillo (Aextoxicon punctatum), lingue (Persea lingue), tineo (Weinmannia trichosperma), avellano (Gevuina avellana), canelo (Drimys winteri). También contiene coníferas como el mañío (Saxe-Gothaea conspicua) y el mañío macho (Podocarpus nubigena). La selva valdiviana puede contener además algunos árboles de hojas caducas, como el roble (Nothofagus obliqua) y el raulí (Nothofagus alpina).

Bosques de Coníferas

Entre los tipos forestales de hojas siempreverdes están aquellos compuestos principalmente por Coníferas, como los piñonares o bosques de araucaria, los alerzales y los cipresales, donde domina el ciprés de las Guaytecas.

Bosque de Araucarias

Su distribución geográfica abarca las cordilleras de las regiones VIII y IX, entre los 900 y los 1.700 m.s.n.m.

Alerzal (Fitzroya cupressoides)

Sólo en las cordilleras (tanto en la de Los Andes como en la de La Costa) crecen los alerces. Antiguamente también se desarrollaban en el Valle Central, en el área entre Puerto Montt y Puerto Varas.

Bosques de Ciprés de las Guaytecas (Pilgerodendron uviferum)

Principalmente en las islas y en costas continentales en las Regiones X y XI.

Ñadis

Bosques que se desarrollan en áreas planas muy húmedas, conformados por canelo (Drimys winteri), fuinque (Lomatia ferruginea), notro (Embothrium coccineum), Mirtáceas y muchas especies de plantas acompañantes.

Tepuales (Tepualia stipularis)

Lugares pantanosos son preferidos por el tepú.

Bosques Chilotes

Selvas intrincadas compuestas principalmente de canelo, tineo, tepa, coigüe de Chiloé (Nothofagus nitida), coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides) y otros.

Bosque de Lenga (Nothofagus pumilio)

Conformados principalmente por esta especie caducifolia , que se desarrollan principalmente en las alturas andinas.


Patagonia

Al sur del paralelo 43º la Cordillera de Los Andes se vuelve más baja que en el resto del país y se va ensanchando, para cubrir casi todo el territorio nacional continental, generándose una topografía irregular, caracterizada por montañas cubiertas de nevados y glaciares que muchas veces caen directamente al mar. Los volcanes representan las cumbres más destacadas: Hornopirén (1.572 m) y Michimahuida (2.404 m).

En la bio-región patagónica se encuentran varios tipos vegetacionales: bosques y praderas constituyen las formaciones más características. Existe además un tipo de vegetación de altura, conformado por arbustos achaparrados, hierbas, musgos y líquenes y, en algunas islas, las turberas, compuestas principalmente por densos musgos que crecen en un sustrato pantanoso. En las extensas estepas patagónicas se desarrollan coirones, arbustos en cojines y hierbas.

Predominan los bosques de Nothofagos de hoja caduca: lenga (Nothofagus pumilio) y ñirre (N. antártica), ambos de crecimiento bastante achaparrado. Hacia el sur de la bio-región, va bajando el área de dispersión de estos tipos forestales, hasta llegar al nivel del mar, como en Magallanes y Tierra del Fuego, donde lenga y ñirre forman bosques densos de corpulentos árboles de gran frondosidad. El tipo forestal lenga es el que tiene mayor distribución latitudinal en Chile, reflejando su gran adaptabilidad a las más variadas condiciones de sustrato y precipitaciones.

Los bosques siempreverdes, ricos en especies, son abundantes especialmente en las zonas costeras. En el litoral abunda también el ciprés de las Guaitecas, especie que ha sido sobre-explotada por su excelente madera, la que es prácticamente imputrescible. En los valles más australes de la bio-región, domina el paisaje el coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides).