Saturday, November 22, 2008

LAMENTABLE SITUACION DEL PARQUE NACIONAL LA CAMPANA...


Lamentable situación
del Parque Nacional La Campana
Por
Editor de la página Nuestros Parques

El presente artículo es una historia de la problemática que enfrenta el Parque Nacional La Campana de Olmué y queremos publicarlo como un medio de informar a nuestros lectores del tremendo error que están cometiendo nuestras autoridades al entregar a privados parte de un Parque Nacional que es de todos.
Sobre el traspaso de terrenos del Parque Nacional La Campana a la Comunidad Granizo Olmué Mariana de Osorio.


1.- EL Parque Nacional cuenta con dos sectores, uno en el sector Oriente que esta ubicado en el Sector Ocoa que corresponden a terrenos donados por testamento en 1968 por don Raúl Ovalle Ugarte. El otro sector sur poniente corresponde al del Sector Olmué-Granizo-Cajón Grande.

2.- En 1968 mediante Ley 16.699 se creó el Parque Nacional La Campana en la comuna de Olmué, sin que se fijaran límites sino hasta 1985 mediante DS 228. Desde antes de esta fecha, aproximadamente en la década del 70 ya el Fisco ejercía posesión en los terrenos que corresponden al sector de esta comuna.

3.- La Comunidad comenzó por reivindicar derechos sobre los terrenos del Parque Nacional, los principales argumento son la existencia de un testamento de una encomendera de 1612 en que legó a sus aborígenes los terrenos de la “Estancia de Golmué” (el testamento no aparece en ninguna parte). Los comuneros alegan ser descendientes de aquellos aborígenes. Además “se dice” que fueron despojados por una patrulla militar durante el gobierno militar.

4.- Los terrenos no están inscritos por lo que: o no tienen dueño, caso en el cual pertenecen al Fisco conforme al artículo 590 del Código Civil, o bien, en el peor de los casos, respecto de ellos ha operado la prescripción adquisitiva por haber sido poseídos los terrenos por CONAF cumpliéndose lo requisitos legales que lo habilita a reclamar dominio por tratarse de predios no inscritos.

5.- CONAF ha solicitado formalmente a Bienes Nacionales (BBNN) una primera inscripción de los terrenos, cuestión que a la fecha no se materializa. En 1993 se acepta a tramitación por parte de BBNN la constitución y saneamiento de la Comunidad sobre los terrenos que ocupa, según resolución 669 de ese año, y de acuerdo al procedimiento del DFL 5 de 1967 sobre comunidades agrícolas.

6.- El DFL 5 contempla una fase administrativa y una judicial voluntaria que es patrocinada por un abogado de la División de Constitución de Propiedad Raíz de BBNN, en este caso de la V Región.

7.- EL DFL 5 de 1967 sobre comunidades agrícolas constituye una legislación que regula este tipo de organizaciones las que se establecen con fines de cultivo y explotación de los terrenos, es decir, fines agrícolas, nada más alejado de los terrenos que están afectado con la categoría de Parque Nacional en que el fin es la preservación. Además, el DFL 5 faculta a los comuneros para enajenar sus derechos y para otorgar “goces singulares” que son porciones determinadas de terrenos de propiedad de la comunidad que se asignan a un comunero y su familia para su explotación o cultivo con carácter permanente y exclusivo. Hay que tener presente que esta ley es del año 1967, por lo que hay que situarse en el contexto que se creó. Según esta ley se pueden establecer goces singulares sobre los terrenos que permitirán el establecimiento de “parcelas de agrado”, más allá de las declaraciones de buenas intenciones, que no son más que eso: meras declaraciones. De tal manera que este nuevo estatuto que regirá al Parque constituye un detrimento en su estatus jurídico y un incumplimiento de los tratados internacionales por parte del Estado chileno

8.- También, conforme al mismo DFL 5, para establecer el dominio sobre las tierras comunes se considerará la ocupación material individual o colectiva, ejercida por los comuneros sobre dichos terrenos durante el término de cinco años a lo menos. Claramente este es un requisito no cumplido en lo que se refiere a los terrenos que conforman el Parque Nacional La Campana, puesto que CONAF posee por si o a nombre del Fisco hace más de 20 años.

9.- El procedimiento en su fase judicial (que se inició con fecha 13 de Diciembre de 2006) contempla un comparendo único en que solo en esa instancia pueden hacer valer sus derechos sobre los terrenos otras personas. Además se pueden formular reservas de acciones para demandar posteriormente. Quienes no lo hagan en esa instancia no pueden alegar posteriormente y pierden cualquier derecho que tengan (El comparendo se realizó con fecha 21 de Marzo de 2007). En este caso el único que pudo alegar derechos sobre esas tierras era el Fisco a través de Bienes Nacionales o bien CONAF. Por otro lado, conforme al DFL 5, BBNN es el encargado de patrocinar a través de su abogado a los comuneros frente a los tribunales. Mediante resolución exenta N°1 de 17 de Junio de 2005 el jefe de la División Constitución de la Propiedad Raíz de BBNN delegó el poder en un abogado del servicio por el término de dos años.

10.- Con fecha 15 de Octubre de 2004 se celebró un memorando de acuerdo entre los comuneros y la Secretaría General de la Presidencia (Ministro Sr. Dockendorff), en que el Gobierno se comprometía a regularizar los terrenos a nombre de la comunidad por un total de aproximadamente 1710 ha, que incluirían 900 del Parque. Se mantendría la calidad de Parque Nacional con fines de conservación y turismo ecológico, cabalgatas, etc., con asesoría de CONAF. Se escogieron 4 lotes del parque y un quinto sería escogido por CONAF. Por otro lado el gobierno ha venido reiteradamente sosteniendo que este fue un acto de gobierno y no un acto administrativo, es decir en términos simples, algo así como una acto político y nada más, no impugnable, cuestión que la Contraloría desechó al igual que la Corte Suprema a raíz de un recurso de protección que interpuso el entonces diputado Guido Girardi por este tema que fue desestimado por cuestiones de forma (Falta de legitimación).

11.- Mediante informe técnico 7/85 de 2005 CONAF señaló que no estaba en condiciones de recomendar un quinto lote por que el acuerdo ponía en riesgo la preservación del parque y la biodiversidad del mismo.

12.- Con fecha 15 de Octubre de 2005 mediante un nuevo acuerdo entre los involucrados se acordó que además se afectarían los terrenos con la calidad de Santuario de la Naturaleza.

13.- Mediante dictamen 674 de fecha 5 de Enero de 2007(disponible en la página Web de la CGR) la Contraloría General de la República a propósito de una consulta que le hiciera la Comisión de RRNN de la Cámara de Diputados señaló que el memorando de acuerdo adolecía de ilegalidades y que los parques nacionales eran de naturaleza pública, no podían estar en manos de privados y para su traspaso se requería un acto de desafectación. Se infringían varias disposiciones entre las cuales señaló:
a) Convención de Washington: que señala que los parques estarán bajo protección oficial y solo se pueden desafectar mediante una ley.
b) Artículo 15 del DL 1939, Ley se refiere a la administración de bienes fiscales. En general nos indica que los parques nacionales no se pueden enajenar solo se pueden otorgar en concesión o destinar a un servicio público, una fundación o corporación, no a una comunidad agrícola.
c) Ley de Bosques: señala que los parques se establecerán en terrenos fiscales o de privados que hayan sido expropiados.


14.- En el proceso voluntario que se sigue actualmente en el Juzgado de Limache (causa rol 7646) los comuneros mediante el patrocinio de un abogado externo hicieron reserva de acciones por un total de 3705 hectáreas. Con fecha 29 de Junio de 2007 se acogió la reserva de acciones. Con fecha 6 de Julio de 2007 BBNN apeló, sin embargo los poderes del abogado no estaban vigentes por haber caducado, por lo que el Tribunal exigió acompañar la personería, es decir, que demostrara sus poderes a través de una nueva resolución delegatoria. Hasta el viernes 13 de julio de 2007 ese era el estado del juicio. Posteriormente el abogado de BBNN presentó nuevos poderes y al parecer se va a conceder pero se puso en riesgo innecesariamente la apelación.

15.- La Directora de CONAF se mostró de acuerdo con el traspaso y CONAF no hará nada al respecto, además culpó a los conservacionistas por el hecho que la Ley de Bosque lleve 14 años de tramitación en el congreso.

EL PARQUE NACIONAL LA CAMPANA ES DE TODOS...


Enviado por Nubedesol el 06/08/2007
La Codef V esta en contra y muchos ciudadanos de la V región no apoyan eso, La campana es de todos, hay manos sucias detrás de esa comunidad
La campana es de todos. El odio es vil herencia del alma criminal

Ricardo Lagos nunca respondió
Enviado por
Carlos Claussen el 22/08/2007

Les adjunto una carta sobre el tema que envié en su momento al entonces presidente Lagos, pero parece que sus asesores le recomendaron quedarse callado!! Al parecer había compromisos políticos de "mayor importancia" para apoyar la votación del diputado de la zona?
También me da mucha pena que CONAF tenga que guardar silencio a pesar que todos saben que no comparte esta lamentable iniciativa. Los invito a defender nuestros parques.

CARTA AL PRESIDENTE LAGOS:
“Estimado Sr. Presidente, me causa profunda preocupación que el gobierno permita que se desafecten nada menos que 901 hectáreas del Parque Nacional La Campana para traspasarlas a privados, sabiendo que es un parque pequeño (sólo 8.000 hectáreas) al lado de la mayor concentración de población de Chile y además siendo una reserva Mundial de la Biosfera, desde 1984. Esto es totalmente contradictorio con la clara política de protección al medio ambiente y la biodiversidad que ha mostrado hasta ahora el gobierno.
Como usted sabrá este parque contiene una gran cantidad de flora y fauna endémica de importancia vital para la zona central. Lo invito a meditar otras posibles soluciones para no causar un daño tan grave a este maravilloso parque que da relajo y recreación a más de SEIS MILLONES de ciudadanos chilenos, sin contar las futuras generaciones.
Gracias por su atención."
Carlos Claussen.
Ecoexplorer.
Enviado por Marcelo Argomedo el 04/10/2008

Desde mi primer ascenso a la cumbre del "Cerro la Campana" en el año 1973, me convertí en un apasionado por el Parque Nacional la Campana, no creo, y digo esto sin soberbia, alguien tenga mas ascensos, a lo menos 450 en estos 35 años, con propiedad puedo decir, que he sido testigo del deterioro que ha afectado al parque en estos años.
Las políticas sobre esta materia están orientadas en muchas ocasiones por aspectos populistas, que no brindan planes con objetivos claros y precisos sobre conservación ambiental y si los hay no se cumplen.
¿Como es posible que se permita comuneros con pastoreo de cabras en los alrededores del Parque?
La actividad minera que contamino hasta hace pocos años la escasa agua existente en el Parque y lo mas preocupante, el daño causado por los propios visitantes sobre todo con pinturas en rocas, es en verdadero mural callejero.
Son muchos los intereses, de varios tipos, que amenazan al Parque, creo que la mayor inversión debe ser en educación, educar a nuestros hijos y desarrollar amor por la naturaleza, el que no la ame...no la cuidara.
No es culpa de los comuneros, no es culpa de los mineros ni visitantes, es culpa, de la falta de inversión, políticamente no es rentable invertir en frutos que se cosecharán 20 0 30 años después.
¿Saben de alguien dispuesto a ejecutar ese tipo de inversión? Por este motivo, recién me incorporo a esta página, para ayudar en la forma que se requiera....tenemos que salvar los Parques, son la herencia a nuestros hijos y nietos.

¿FUNCIONA NUESTRA POLITICA AMBIENTAL?



Muchas son las preocupaciones ambientales hoy en nuestro país y vemos cómo la Presidenta ha puesto énfasis en que se empiece a generar una nueva política ambiental para reforzar su marco legal e institucional.

Después de mucho tiempo, logramos tener un Ministerio del Medioambiente y se sigue avanzando en estas materias, pero aún queda mucho por hacer. Queda mucha información que transparentar y, más que nada, dar espacios de denuncia y participación de la comunidad.
La semana pasada la Ministra del Medioambiente, junto al Ministro de Hacienda; lanzaron la mesa público-privada para el seguimiento ambiental cuyo objetivo es "fortalecer el diálogo e intercambio recíproco de información entre representantes de los sectores público y privado respecto de la operación del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)."
No deja de llamar la atención sobre quienes la conforman:
Sector Privado:
Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa),
Asociación de Exportadores Manufactureros (Asexma),
Cámara Nacional de Comercio (CNC),
Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de Chile (Conapyme),
Cámara Chilena de la Construcción,
Sociedad Nacional de Minería (Sonami).
Sector Público:
Álvaro Sapag, Director Ejecutivo de la CONAMA, (coordinador de la Mesa),
Jorge Lagos, Jefe del Departamento de Evaluación y Seguimiento Ambiental de CONAMA, (secretario ejecutivo de la Mesa),
Carlos Mladinic, gerente pro-inversión del Comité de Ministros del Área Económica,
Ricardo Brodsky, jefe de la División de Coordinación Interministerial del Ministerio Secretaría General de la Presidencia,
Rodrigo Egaña, Director de Gestión de Políticas Públicas de la Presidencia.
Según el comunicado de prensa:
"La instancia dependerá del Comité de Ministros del Área Económica y se reunirá en forma periódica. Entre sus funciones estarán la de mejorar la coordinación respecto de la documentación que deben presentar las empresas en las Evaluaciones y Declaraciones de Impacto Ambiental.
También buscará fortalecer y unificar criterios para el sistema de compensaciones ambientales en el marco del SEIA, junto con implementar soluciones para mejorar los tiempos de tramitación, a partir del Indicador de Cumplimiento de Plazos –en funcionamiento desde el mes de julio pasado-, y la calidad del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental."
Luis Mariano Rendón, coordinador de Acción Ecológica manifestó que “esto equivale a sentarse con el gato para ponerse de acuerdo en cómo cuidar la carnicería”.
¿Qué opinas de la validez y funcionalidad de esta mesa público-privada?
¿Quienes faltan y quienes sobran aquí?
¿Cómo crees que está funcionando nuestra política medioambiental?
¿Cómo crees que se está conformando?
¿En qué avanzamos y en qué retrocedemos o nos estancamos?


Con el término “inconciencia”, me refiero a que la sociedad no esta tomando un rol activo consecuente con los problemas que aquejan al mundo en que vivimos. Ya que ésta -la sociedad-, tiene el deber de luchar y reclamar contra todo lo que atente contra nuestras condiciones de vida, o nuestra calidad de vida (como la salud por ejemplo). Y me focalizaré en nuestra responsabilidad de intentar solucionar los problemas medioambientales de la actualidad para llevara a cabo este ensayo.

Porque éstos -los problemas medioambientales-, de una u otra manera afectan o atentan contra nuestras condiciones y/o calidad de vida. Y refleja consistentemente la inconciencia medioambiental en la sociedad al no tomar un rol activo o participativo que provoque cambios en nuestra política de protección ambiental o simplemente cambios en nuestra forma de actuar frente a estos sucesos.La sociedad no es la única que debe generar cambios, sino que también el Estado. Lo que es mas preocupante, ya que es éste el que al fin y al cabo debe decidir si algo se esta haciendo bien o mal; si se debe hacer algo al respecto, y también es el que debe permitir y restringir todo tipo de acción que se lleve a cabo en nuestro país (a nivel ambiental por lo menos). En conclusión es el que fija los parámetros de lo que esta permitido y restringido. Y es preocupante porque el Estado no está creando políticas fuertes que sean capaces de proteger nuestro medioambiente de la contaminación de las empresas. De lo contrario no sería preocupante.

Es aquí donde surge el factor contaminante más importante, y por consiguiente, el mas inconciente…las empresas. Las empresas contaminan a pesar de que en la constitución política se determina que tenemos derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación. Pero evidentemente, esto no sucede.

Podemos concluir lo siguiente: En Chile existe una inconciencia tanto social como empresarial. Pero la inconciencia a nivel de la sociedad y del empresariado es diferente, o de distinto tipo. Lo que sucede con las empresas se ve reflejado en la siguiente frase: “Es difícil que un hombre comprenda algo, cuando su salario depende de que no lo comprenda” (Upton Sinclair - novelista norteamericano).

Es decir, a la gente que esta a cargo de empresas no le conviene aceptar su responsabilidad en la contaminación, porque esto acarrearía muchos gastos a nivel de renovación de tecnologías no contaminantes, y probablemente esto generaría que muchas empresas quiebren.

Esto provoca que cuando las empresas tienen conocimiento de que son grandes responsables de la contaminación, se oculte la información que las pueda delatar ante la sociedad. Por lo tanto, la inconciencia a nivel de la población se produce muchas veces por la falta de información. Aunque cuando este tipo de información oculta llega a oídos de la población, ésta generalmente no toma conciencia de lo que esta sucediendo, y son solo unos pocos los que deciden hacer algo. Por esto es muy importante que exista un conciencia social, es decir, que la sociedad este atenta a los problemas ambientales y este dispuesta a delatarlos, para preservar nuestro ambiente como un ambiente libre de contaminación.

Se deben hacer cambios fundamentales en las políticas de protección ambiental para hacer sostenible el supuesto desarrollo que llevamos como país. Porque mientras tengamos las mismas débiles políticas de protección ambiental, seguirán viniendo las empresas extranjeras que vean en Chile la oportunidad de tener altas utilidades reduciendo los costos de descontaminación de sus desechos tóxicos.

Pero ¿Cual es la responsabilidad de la sociedad?

Hacer notar al Estado que hemos tomado conciencia, que ya no somos unos inconcientes respeto este tema, y que no vamos a permitir que empresas (muchas de ellas extranjeras) sigan contaminando. Todo esto para que luego sea el Estado el que tome conciencia de esto, y elabore políticas de protección medioambiental más fuertes e incorrompibles.

Documento. CODEFF V Región.
Gobierno Regala Nuestros Parques Nacionales
Parque Nacional La Campana en peligro ante inminente entrega a privados.

Los hechos.


En manos de privados podría quedar el Parque Nacional La Campana, un tesoro verde y patrimonio natural de la Región de Valparaíso, Chile, perdiendo con ello gran parte de su territorio.


La Comunidad Agrícola Ganadera Mariana Osorio del sector de Granizo, Olmué, V Región, Chile, pretende derechos de herencia, con documentación no probada legalmente o inexistente.La posesión material del Parque No existe por parte de esta Comunidad, posesión material sobre los terrenos del Parque, ni viviendas de comuneros u otros habitantes en los mismos, siendo la Corporación Nacional Forestal, CONAF, quien ha ejercido la administración (y por ende la posesión material) desde el año 1974. Los terrenos son fiscales y CONAF los posee a nombre del Fisco de Chile.

El Parque fue creado por Ley en 1967.
El memorándum con patrocinio de bienes nacionales.
En el año 2004 la Comunidad Agrícola y Ganadera Mariana Osorio y el Ministro Secretario de la Presidencia de la República de la época suscriben un Memorándum de Acuerdo que contempló entregar a dicha Comunidad 901 hectáreas del Parque Nacional La Campana, contra la opinión técnica de CONAF. Bajo el patrocinio del Ministerio de Bienes Nacionales se solicito la formación de la Comunidad y la Inscripción de estos terrenos en su favor. El Parque quedará regido por un nuevo estatuto que será el DFL 5 sobre Comunidades Agrícolas.Los "goces singulares" y el decreto
Los hasta hoy terrenos fiscales, a través de un procedimiento establecido en el Decreto con Fuerza de Ley Nº 5 de 1967 sobre Comunidades Agrícolas, pretenden ser regularizados en favor de los comuneros.

El DFL 5 es una legislación propia de la época de la reforma agraria y está destinada al cultivo y explotación de la tierra, no a la preservación. Además, permite establecer "goces singulares", es decir, la posibilidad de constituir una suerte de usufructo sobre porciones de los terrenos, lo que facilitara el desmembramiento y división del predio.
Por otro lado, los comuneros son libres de vender sus derechos favoreciendo el ingreso de personas extrañas a la comunidad, por lo que no seria extraño en el futuro ver parcelas de agrado en lo que fuera un Parque Nacional.

¿Parque Nacional en manos de particulares?
A pesar de lo indicado en el Memorándum, un Parque Nacional no puede mantener esa categoría en manos de particulares, según lo corrobora la Contraloría General de la Republica de Chile. Sin embargo, el Estado no se ha detenido y actuando contra la legalidad y la opinión de ese órgano contralor, ha continuado en forma irresponsable tanto con los particulares involucrados como con el resto de los chilenos, ya que este nuevo estatuto que se aplicaría al Parque, implica desprotección y explotación sobre los terrenos que conforman parte del SNASPE.


EL VALOR DEL PARQUE NACIONAL
El Parque Nacional La Campana se extiende en una superficie de 8 mil hectáreas, ubicadas en la Provincia de Quillota, comunas de Olmué e Hijuelas, en la Quinta Región de Chile.

Se creo en 1967 y en 1984 la UNESCO declara Reserva Mundial de la Biosfera, las áreas La Campana - Peñuelas.
En el Parque convergen las más importantes expresiones de las regiones biogeográficas del Chile Central, lo que da como resultado una riquísima biodiversidad de la zona mediterránea.

LAS ACCIONES REALIZADAS: CODEFF DEMANDA AL FISCO
LA DEMANDA

Luego de haber buscado distintas vías para evitar esta donación encubierta de terrenos fiscales a particulares, a través de resquicios legales y la interpretación mañosa de la normativa ambiental por parte del Estado, el Comité Nacional Pro Defensa Nacional de la Fauna y Flora, CODEFF, con el fin de resguardar el patrimonio ambiental de todos los chilenos ha demandado judicialmente, en la ciudad de Valparaíso, al FISCO de CHILE pidiendo la nulidad de derecho público de los actos administrativos que se han realizado con este nefasto fin.

EN PELIGRO EL ULTIMO BOSQUE DE ZONA SECA PROTEGIDO
CODEFF ha actuado con el convencimiento de que se ha infringido por el Estado el deber de preservar la naturaleza, poniendo en peligro el ultimo bosque de zona seca protegido en el centro de nuestro país, acto que además deja un pésimo precedente para la protección de nuestras A reas Silvestres Protegidas y la conservación de la Biodiversidad de nuestro país.


CASO OMISO DE OBLIGACIONES INTERNACIONALES.

CODEFF lamenta que el Estado chileno haga caso omiso de sus obligaciones internacionales, ignorando o contraviniendo tratados internacionales respecto de zonas que han sido declaradas Reserva de la Biosfera, como es el caso del Parque Nacional La Campana.
Reiteramos que aplicar el DFL 5 a la zona núcleo del Parque implica desconocer obligaciones internacionales del Estado, e infringe el deber constitucional de preservar la naturaleza.

Hacemos un llamado:

a. Al Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet para que, actuando en concordancia con su programa de gobierno, sobre todo en lo que se refiere a las Áreas Silvestres Protegidas, tome las medidas necesarias para el correcto resguardo legal del Parque Nacional La Campana en manos de su legítimo dueño, el Estado chileno.

b. A CONAF para que abandone la posición de simple espectador de los hechos e intervenga en forma decidida, ejerciendo sus atribuciones de administrador del Parque, defendiendo así el patrimonio ambiental del Fisco y de todos los chilenos.Filial CODEFF V RegiónComité Nacional Pro Defensa de la Fauna y FloraAmigos de la Tierra - Chile

Contacto: codeff_vregion@yahoo.com

Saturday, May 17, 2008

BIO REGIONES DE CHILE....

Fuente:
http://www.elbosquechileno.cl/fichas_educativas.htm

INDICE:
1 El Desierto
2 Norte Chico
3 Clima Mediterráneo
4 Zona de Transición
5 Bosques Húmedos Templados
6 Patagonia



El Desierto (entre el límite con Perú y el río Copiapó):


La Región del Desierto va desde el límite con el Perú en la Línea de la Concordia, hasta el río Elqui y comprende las regiones de Arica – Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y la parte norte de la Región de Coquimbo. El territorio chileno de pampas desérticas y cordilleras prealtiplánicas abarca unos 291.000 Km2, dentro del cual se insertan una variada serie de zonas morfoclimáticas.

En la precordillera andina se desarrollan los bosques de queñoas (Polylepis tarapacana), árboles robustos y antiguos de hasta siete metros de alto. Los queñoales altiplánicos son los bosques que crecen a más altura en Chile, sobre los 3.500 metros. Se desarrollan en condiciones extremadamente difíciles para la vida: suelos pobres, clima frío, agua escasa, vientos huracanados, granizo y radiación solar intensa.

Entre los 1.800 y los 3.500 metros sobre el nivel del mar, en las laderas occidentales de la Cordillera de Los Andes, hay algún desarrollo de vegetación debido a irregulares precipitaciones en las zonas andinas. Se presentan en dicha franja especialmente las Cactáceas, plantas suculentas especialmente adaptadas para soportar las condiciones de extrema aridez. Allí son notables los cactos: "candelabro" (Browningia candelaris), "guacalla" (Corryocactus brevistylus), "chastudo" (Oreocereus leucotrichius), "achacaño" (Oreocereus hempelianus) y "cardón" (Echinopsis atacamensis), que crecen mezclados con variedad de arbustos, hierbas y pastos.

Una comunidad vegetal asombrosa la constituyen las comunidades de "tamarugo" (Prosopis tamarugo) en la llamada Pampa del Tamarugal. La vegetación original (extremadamente perturbada por el hombre) estaba constituida por grandes árboles espinosos adaptados por milenios a vivir en esos salares, donde casi nunca llueve. Se lograron instalar allí gracias a que la napa freática era relativamente superficial. Durante el auge del salitre la gran mayoría de los tamarugos fueron cortados para servir de combustible a las faenas mineras. Un ambicioso programa de reforestación llevado a cabo durante las décadas de los 40 y 50 recuperó algunos miles de hectáreas de esta extraordinaria asociación vegetal.

Desierto florido

En las extensas llanuras que existen entre los ríos Copiapó y Elqui se expresa el conocido "desierto florido", un fenómeno que no ocurre todas las primaveras, sino sólo cuando las condiciones de humedad y calor han sido las apropiadas. Cuando hay abundantes precipitaciones durante el invierno florecen hierbas anuales y geófitas, que son aquellas plantas que sobreviven los rigores del desierto porque están provistas de órganos subterráneos como bulbos o raíces engrosadas y que florecen por miles de millones, vistiendo llanos y laderas de los cerros con una alfombra de flores de colores diversos


Norte Chico (entre el río Copiapó y Los Vilos)

Esta zona se extiende entre el valle del río Copiapó hasta Los Vilos. Corresponde a la zona llamada Norte Chico o Zona de los Valles Transversales (ríos Elqui, Limarí, Choapa, Quilimarí, Petorca). Contiene elementos vegetacionales tanto del desierto como de la región de clima mediterráneo con la cual limita hacia el sur. Por su topografía quebrada por los valles que la atraviesan de Este a Oeste, se han producido en esta zona gran cantidad de ecosistemas muy especiales y que contienen gran variedad de especies y alto número de endemismos, especialmente de la familia de las Cactáceas.

El paisaje del Norte Chico es semidesértico, asoleado y caluroso, en el que predominan los cactos y los arbustos espinosos. En la Cordillera de la Costa, al norte de Socos y en las cercanías de la ciudad de Ovalle, existe un bosque extraordinario: Fray Jorge, que se ha desarrollado bajo una casi permanente y densa capa de nubes. Estas se ven desde lejos, y lo mantienen húmedo y fresco, permitiendo el crecimiento de plantas típicas de las selvas higrófilas de Chile, las que se encuentran a más de 800 km. al sur.


Clima Mediterráneo (entre Los Vilos y el río Maule)

La zona mediterránea chilena se ubica entre los 27° y los 38° grados lat. S., pero para efectos de comprensión de la flora y fauna nos remitiremos en esta sección desde el paralelo 32° hasta el 35° lat. S.

En general, los paisajes de Chile Central han sido profundamente modificados y su vegetación altamente degradada por la acción del hombre. Son excepcionales las muestras de ecosistemas prístinos en el área. Existen sin embargo en la bioregión un conjunto de las diversas formaciones de la vegetación típica de la zona mediterránea y variadas formas de vida. La formación bosque esclerófilo, compuesta de árboles y arbustos de hojas duras y resistentes a los grandes cambios de temperatura y humedad que presenta la región, era el tipo vegetacional original, hoy muy deteriorado.

Los tipos forestales de la zona central se clasifican en bosques siempreverdes y deciduos. Entre los primeros están el espinar o Sabana de espino (Acacia caven), el palmar o bosque de palma chilena (Jubaea chilensis), de ciprés de la cordillera y los bosques esclerófilos de quillay, litre, peumo, olivillo, belloto, boldo, algarrobo, maitén, patagua y canelo. Entre los segundos se cuenta a los bosques de hojas caducas de notofagos, principalmente el roble (Nothofagus obliqua).

Zona de Transición (entre los ríos Maule y Bío -Bío)



Entre las bioregiones de clima mediterráneo y de los bosques húmedo-templados, existe una Zona de Transición que se extiende entre las regiones Séptima y Octava, ocupando principalmente las cuencas fluviales de los ríos Maule y Bío-Bío y cuya vegetación presenta una alta diversidad biológica. Contiene, además, una cantidad importante de especies endémicas.

En la cuenca del Maule la vegetación natural está dominada por los Notofagos que pierden su follaje durante el invierno, como el hualo o roble Maulino (Nothofagus glauca), combinado con el roble pellín o hualle (Nothofagus obliqua). Esta región forestal tiene gran importancia florística, debido a la presencia de varias especies endémicas, entre las que sobresalen el queule (Gomortega keule), una especie monotípica, de carácter muy primitivo que habita los bosques de la Cordillera de la Costa, con su estado de conservación muy menoscabado, especialmente por los cambios profundos de origen antrópico que han sufrido los ecosistemas naturales, mayormente transformados en grandes plantaciones industriales de especies exóticas como pino y eucalipto. Otras especies notables de la región del Maule son el ruil (Nothofagus alessandrii) y el hualo (Nothofagus leonii).

La hoya del Bío- Bío es la tercera más grande de Chile (luego de la del río Loa y del Baker) y abarca una superficie de más de 24.000 Km2. Debido a su ubicación privilegiada, en la zona de transición los bosques nativos presentan una interesante diversidad. Está formado por una rica asociación de árboles siempreverdes, tanto de origen mediterráneo como especies del bosque sureño, como boldo, peumo, olivillo, canelo y petra. Destacan las asociaciones de coigüe, de roble, raulí, de mañío de hojas largas, de lenga y ñirre, de ciprés de la cordillera. También florestas mixtas de peumo, laurel, tepa, avellano y los hermosos bosques de araucarias, cuyas siluetas se recortan en las crestas de las montañas y se reflejan en las aguas de prístinas lagunas.


Bosques Húmedos Templados (entre el río Bío-Bío y Palena)


La región de los bosques húmedo-templados se desarrolla desde el río Bío Bío (38º lat. S) al sur, ocupando principalmente las regiones de La Araucanía y de los Lagos. Se caracteriza por tener una alta disponibilidad de aguas, con precipitaciones de mínimos 2.000 mm anuales, distribuidas durante todo el año, con un reducido período seco y sin temperaturas extremas.


Bosque Valdiviano

Es una abigarrada selva húmeda, de composición muy variada, en la que predominan los árboles siempreverdes como coigüe (Nothofagus dombeyi), ulmo (Eucriphya cordifolia), tepa y laurel (Laurelia philippiana y L. sempervirens), olivillo (Aextoxicon punctatum), lingue (Persea lingue), tineo (Weinmannia trichosperma), avellano (Gevuina avellana), canelo (Drimys winteri). También contiene coníferas como el mañío (Saxe-Gothaea conspicua) y el mañío macho (Podocarpus nubigena). La selva valdiviana puede contener además algunos árboles de hojas caducas, como el roble (Nothofagus obliqua) y el raulí (Nothofagus alpina).

Bosques de Coníferas

Entre los tipos forestales de hojas siempreverdes están aquellos compuestos principalmente por Coníferas, como los piñonares o bosques de araucaria, los alerzales y los cipresales, donde domina el ciprés de las Guaytecas.

Bosque de Araucarias

Su distribución geográfica abarca las cordilleras de las regiones VIII y IX, entre los 900 y los 1.700 m.s.n.m.

Alerzal (Fitzroya cupressoides)

Sólo en las cordilleras (tanto en la de Los Andes como en la de La Costa) crecen los alerces. Antiguamente también se desarrollaban en el Valle Central, en el área entre Puerto Montt y Puerto Varas.

Bosques de Ciprés de las Guaytecas (Pilgerodendron uviferum)

Principalmente en las islas y en costas continentales en las Regiones X y XI.

Ñadis

Bosques que se desarrollan en áreas planas muy húmedas, conformados por canelo (Drimys winteri), fuinque (Lomatia ferruginea), notro (Embothrium coccineum), Mirtáceas y muchas especies de plantas acompañantes.

Tepuales (Tepualia stipularis)

Lugares pantanosos son preferidos por el tepú.

Bosques Chilotes

Selvas intrincadas compuestas principalmente de canelo, tineo, tepa, coigüe de Chiloé (Nothofagus nitida), coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides) y otros.

Bosque de Lenga (Nothofagus pumilio)

Conformados principalmente por esta especie caducifolia , que se desarrollan principalmente en las alturas andinas.


Patagonia

Al sur del paralelo 43º la Cordillera de Los Andes se vuelve más baja que en el resto del país y se va ensanchando, para cubrir casi todo el territorio nacional continental, generándose una topografía irregular, caracterizada por montañas cubiertas de nevados y glaciares que muchas veces caen directamente al mar. Los volcanes representan las cumbres más destacadas: Hornopirén (1.572 m) y Michimahuida (2.404 m).

En la bio-región patagónica se encuentran varios tipos vegetacionales: bosques y praderas constituyen las formaciones más características. Existe además un tipo de vegetación de altura, conformado por arbustos achaparrados, hierbas, musgos y líquenes y, en algunas islas, las turberas, compuestas principalmente por densos musgos que crecen en un sustrato pantanoso. En las extensas estepas patagónicas se desarrollan coirones, arbustos en cojines y hierbas.

Predominan los bosques de Nothofagos de hoja caduca: lenga (Nothofagus pumilio) y ñirre (N. antártica), ambos de crecimiento bastante achaparrado. Hacia el sur de la bio-región, va bajando el área de dispersión de estos tipos forestales, hasta llegar al nivel del mar, como en Magallanes y Tierra del Fuego, donde lenga y ñirre forman bosques densos de corpulentos árboles de gran frondosidad. El tipo forestal lenga es el que tiene mayor distribución latitudinal en Chile, reflejando su gran adaptabilidad a las más variadas condiciones de sustrato y precipitaciones.

Los bosques siempreverdes, ricos en especies, son abundantes especialmente en las zonas costeras. En el litoral abunda también el ciprés de las Guaitecas, especie que ha sido sobre-explotada por su excelente madera, la que es prácticamente imputrescible. En los valles más australes de la bio-región, domina el paisaje el coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides).

Saturday, January 26, 2008

LA PALMA CHILENA Y SU VIDA VEGETAL..


LA PALMA CHILENA, MONUMENTO VEGETAL....

Las palmeras conforman un fascinante grupo de plantas cuyas características biológicas, económicas y estéticas las convierten en una de las familias más atrayentes de estudiar. Quiso la naturaleza que de las dos mil ochocientas especies de palmeras, únicamente dos tuvieran su hábitat natural en nuestro país: la Jubaea chilensis, en el continente, y la palma chonta, Juania australis, en el territorio insular de Juan Fernández.

Biológicamente, las palmeras poseen algunos rasgos que las hacen distintas dentro del reino vegetal. Entre estos podemos mencionar su amplia dispersión geográfica y otras características como, por ejemplo, que la semilla del doble cocotero (Lodoicea maldivica) puede llegar a pesar sobre veinte kilos, con lo que pasa a ser la semilla más grande del mundo vegetal. En la palmera rafia de Madagascar (Raphia farinifera) encontramos, a su vez, la hoja más larga: puede alcanzar la increíble extensión de más de veinte metros. En la esfera reproductiva, las especies de género Coryhas presentan el rasgo de la monocarpia, es decir, alcanzada su madurez -normalmente sobre los cincuenta años- florece por primera y única vez para luego perecer. Así, por ejemplo, antes de su muerte, la inflorescencia de la palmera de sombrilla (Coripha umbraculifera) produce un número cercano a veinticinco millones de flores, una marca que, nuevamente, no tiene parangón alguno en el reino vegetal.

Después de los pastos, las palmeras constituyen el grupo más importante desde el punto de vista de la cantidad y variedad de recursos materiales que entregan al ser humano: proveen alimento, abrigo, madera, vestidos, cera, combustibles, techos, fibras y papel, por nombrar solo los más importantes.

Si una palma cocotero (Cocos nucifera), la especie económicamente más importante de todas las palmeras cultivadas, llega a envejecer o se cae por alguna razón, ninguna de sus partes se desperdicia: el brote comestible se cocina de más de cien maneras diferentes; de su líquido se elabora una bebida refrescante, que, si se la mezcla con la parte comestible, puede convertirse en leche o crema; la cáscara dura de la semilla se tuesta y sirve como cuchara y tazón; sus fibras se transforman en cordeles; las ramas se emplean para cubrir techos y las hojas para tejer; de sus flores se elabora una miel y de la savia de la inflorescencia se extrae azúcar y alcohol; la madera se emplea para construir; a partir del núcleo de la semilla se prepara un tipo de aceite y de lo que de éste queda se elabora un pastel que sirve de alimento para animales. Por último, el agua de los cocos inmaduros, dadas sus propiedades fertilizantes, se emplea como medio para ayudar en el crecimiento de numerosas y variadas plántulas.

Los atributos de las palmeras se fundamentan en su amplio y variado uso como plantas ornamentales. Su enorme variabilidad las convierte en un blanco preferido, ya sea como especímenes de interior o como elementos de paisajismo. Respecto a la altura, todas las especies se ubican entre los siguientes extremos: la palmera enana (Syagrus lilliputiana) que alcanza en su plena madurez una altura de diez centímetros, y la palmera cerosa (Ceroxylon alpinum), propia de las escarpadas cumbres andinas colombianas, que suele alcanzar la no despreciable altura de sesenta metros.

Respecto a las dos partes más características de una palmera, hojas y tronco, las hay de diferentes cualidades y textura. Entre las primeras encontramos formas pinnadas y palmadas, de colores verdes, grises, plateados e incluso rojos. Los troncos pueden ser delgados, gruesos, blancos, rojos, con espinas y sin ellas, completamente lisos, con anillos y cubiertos de cera o fibra.

A pesar de habitar principalmente en los trópicos, las palmeras no son exclusivas de dicha región. Es verdad que un gran porcentaje de las casi tres mil especies se concentran allí, sin embargo -reflejo una vez más de su notable diversidad- estas nobles plantas reservan también su presencia a un hábitat natural más allá de las regiones ecuatoriales. Dentro de este selecto grupo de "alejadas" se ubica y destaca nuestra Jubaea, la bella y noble palma chilena.

La relación del hombre de nuestro país con las palmeras presenta ciertos rasgos paradójicos. Normalmente, pocas personas tienen problemas para diferenciarlas de otras plantas, pero al mismo tiempo, pocas son capaces de distinguir una de otra. Se las considera típicamente de los trópicos, y pocos saben que nuestro país tiene en la Jubaea la palmera más meridional del continente americano y la segunda en el mundo. Al pedir una caracterización visual, ésta suele estar compuesta por un tronco delgado con su correspondiente corona de hojas superiores; sin embargo, la palmera con el tronco más grueso, -de hecho, superior a muchos árboles- habita en nuestro país y se llama Jubaea chilensis.

Producto tal vez de la escasez de palmeras endémicas o la poca sensibilidad frente a lo vegetal, lo cierto es que el conocimiento de la Jubaea en Chile está lejos del reconocimiento y preocupación que ciertamente merece. Admirada en el extranjero en forma cada vez más creciente por sus cualidades biológicas y estéticas, ello contrasta con su apreciación en nuestro país, donde pocos son capaces siquiera de reconocer la presencia de una Jubaea y, menos aún, saber dónde contemplar algún ejemplar.

Por ello, la tarea emprendida por el profesor Correa es doblemente meritoria. Describe y entrega con sencillez y delicadeza diversos antecedentes relacionados con la Jubaea. En un país con tan escasos estudios sobre sus palmeras, el texto justifica de por sí la tarea emprendida. Sin embargo, hay, además, otra dimensión igualmente importante. Corresponde a esa actitud de profundo cariño que el autor tiene hacia nuestro patrimonio forestal, representado por la Jubaea chilensis.

Atrás están las largas caminatas, las lejanías y los esfuerzos, allí están las frustraciones de quienes le es dado emprender algo único; atrás, confío, quedan las soledades de quien ha buscado con esfuerzo desentrañar la verdad de algo verdaderamente relevante para nuestro crecimiento.

El libro del profesor Correa representa un texto único en la defensa de nuestra Jubaea. Escrito más que nada desde el corazón, La Palma Chilena, Monumento Vegetal, es en cierta manera, un texto esperanzador. Nos enseña a cuidar lo poco que tenemos y lo mucho que queda por hacer. Nos acerca a la nobleza de un árbol y al mismo tiempo nos sensibiliza a no perderlo nunca más. Nos recuerda que la Jubaea no sabe de modas y que su lentitud es, por el contrario, su ventaja. En un mundo de usos apresurados y respuestas inmediatas, nos enseña a apreciar cómo su cansino crecimiento posibilita esa longevidad envidiable. Ello constituye, sin duda, una bella metáfora para nuestro espíritu. Creo que el trabajo de Pastor Correa es un sincero esfuerzo por querer transmitir ese espíritu a las generaciones venideras.

Franco Simonetti Bagnara
Psicólogo, Director Escuela de Psicología - Pontificia Universidad Católica de Chile
Palmerólogo, Miembro de la International Palm Society

FICHA TECNICA DE LA PALMERA CHILENA:

Clasificación:
-Nombre científico: ----- JUBAEA chilensis
(Mol.) Baillón.
-División: ------ Embriophita Siphonógama. (Fanerógamas).
-Subdivisión: ----- Angiospermas.
-Clase : ----- Monocotiledóneas.
-Orden: ----- Palmales.
-Familia: ----- Palmáceas (Arecaceae)


Hábitat natural: ---- Aproximadamente entre los ríos Elqui y Maule, en los valles de la Cordillera de la Costa, Chile.

Hábitat adaptado: ----- Se la encuentra, en parques urbanos y rurales antiguos, entre Copiapó y Frutillar. Se ha adaptado en diversos países de clima templado.

Reproducción: ----- Se reproduce por la siembra de coquitos, que tardan entre uno y ocho años en germinar.

Trasplante: ----- El trasplante de ejemplares adultos no presenta grandes riesgos, siempre que se hayan tomado determinadas precauciones.

Descripción: ----- De hojas plumosas pinnadas de 2 a 3 m de largo, situadas en el extremo superior de los troncos. Posee grandes inflorescencias, que crecen dentro de una canoa limosa de 1 a 1,5 m. Flores pequeñas de 3 sépalos y 3 pétalos, frutos ovoides de 3 a 4 cm de largo. Su tronco gris y recto es reconocido como el más impresionante entre las palmáceas, alcanzando en ocasiones los 2,0 m de diámetro y 30 m de alto. Su fruto es una drupa de color amarillo, similar a un dátil pero más fibroso, áspero y mucre. La semilla, un coquito, de cáscara muy dura y firme que contiene una especie de avellana comestible, blanca, hueca y lechosa cuando está fresca.

Importancia económica : ----- Su semilla, los coquitos, de diámetro aproximado 2 a 2,5 cm. son muy estimados en recetas de pastelería y consumo directo, e inclusive exportación. A partir de su savia se elabora la miel de palma y ello ha generado una industria que llegó a poner en peligro la especie. En la actualidad se encuentra bajo planes de manejo controlados por CONAF.

SECTOR LA CAMPANA - OCOA

Ubicación:
32º51'/70º59"

32º36'/70º07"
32º50'/71º07"
Región de Valparaíso, provincia de Quillota.
Reservas estimadas: ----- 70.000 palmas, aproximadamente.


Parque Nacional La Campana - Las Palmas, Vichiculen -Llay Llay - Hacienda Las Palmas de Ocoa - El Oasis de la Campana.

Es la mayor agrupación de palmas que existe en el país. Son montes y quebradas ubicadas parcialmente en el
Parque Nacional La Campana, comunas de Hijuelas y Llay Llay.

Los palmares se encuentran en la vertiente norte del complejo La Campana, situados al sur de la Carretera Panamericana Norte, entre la ciudad de Llay Llay, el túnel de la Calavera y el puente Ocoa, sobre el río Aconcagua, a corta distancia de Viña del Mar y de Santiago.

Estos conjuntos, por su ubicación, accesibilidad y belleza, reúnen las mejores condiciones para transformarse en un gran complejo educativo, recreacional, turístico, de investigación, producción y divulgación de la especie. El cerro La Campana, con sus 1.900 m.s.n.m. preside paisajísticamente el conjunto y ofrece, junto a su vecino, el cerro El Roble, 2.222 m de altitud, interesantes posibilidades de escalamiento, para montañistas de no tan alto nivel, en una temporada más larga que la de la Cordillera de Los Andes y con menor riesgo.

En este sector existen varias palmerías vecinas al Parque Nacional, ubicadas en diferentes predios, como Las Palmas, camino a Vichiculén en Llay Llay, que está más alejado, y la Hacienda Las Palmas de Ocoa, de propiedad de don Arturo Eugenín, que diera origen al Parque Nacional. Hay, al menos, otras dos hijuelas contiguas que poseen palmas chilenas en estado nativo. Ellas son el lugar llamado "Los Maitenes de Ocoa" y otra que está ofreciendo parcelas de agrado, cuya subdivisión respeta los lugares de palmas, que es la "Reserva Ecológica Oasis de la Campana", de propiedad de don Mauricio Moreno.

Estos últimos tres predios formaron un día parte de lo que fue la gran Hacienda Las Palmas de Ocoa, de propiedad de don Raúl Ovalle. En estos predios se aprecian renovales de uno a quince años, salidos espontáneamente o mediante reforestación.

El palmar más importante de este conjunto y del país está constituido por El Parque Nacional La Campana, sector Ocoa, y es la agrupación de palmas en estado nativo más poblada del país. Pertenece a la Corporación Nacional Forestal, que lo administra, y constituye el más importante recinto de palmas chilenas, declarado Parque Nacional y abierto al público. En la vertiente sur del complejo La Campana, en dirección a la Cuesta La Dormida, Olmué y Limache, existen ejemplares aislados, últimos vestigios de un palmar que, muy probablemente, se prolongaba desde la Cuesta La Dormida, por el oriente, uniéndose con los de Ocoa a los Viña del Mar-Valparaíso, bajando hasta las orillas del Océano Pacífico, por el poniente.

LA CUENCA DE COCALAN.


Ubicación: ----- 34º12'/71º10'
Región del Libertador Bernardo O'Higgins, provincia de Cachapoal.
Reservas estimadas: ----- 35.500 palmas adultas.


Sociedad Agricola y Forestal - Hacienda Las Palmas de Cocalán.
Hacienda Palmería de Cocalán.


Al oriente del embalse Rapel, en la Sexta Región, del General Libertador Bernardo O'Higgins, provincia de Cachapoal, cercana a Doñihue y Las Cabras.


A las palmerías de Cocalán se llega desde Santiago por el camino Melipilla-Las Cabras, pasando el embalse Rapel. Dista 157 km de Santiago, 25 de los cuales son de tierra, en bastante buen estado. Tiempo de viaje: 2 horas 30 minutos. El acceso desde el camino Longitudinal Sur se hace desde Rancagua -Doñihue -Peumo -Las Cabras -Cocalán y es de aproximadamente 112 kilómetros. Ambos recorridos son de gran interés paisajístico, cultural y turístico.

Históricamente, al menos desde 1878, en este lugar se explotó la miel de palma. Más tarde se dividió la gran hacienda en dos hijuelas. En el año 1940 se inició un proceso de resiembra directa en el predio llamado "Las Palmas de Cocalán", lo que a partir de 1980 aconteció en el predio vecino, "La Palmería de Cocalán", empeñándose ambos propietarios en la formación de viveros y multiplicación de la especie.

En el año 1971 la cuenca fue declarada Parque Nacional. Por tratarse de propiedades privadas, el decreto resultó inaplicable; no obstante, se encuentra vigente hasta ahora. De este modo el único auténtico Parque Nacional donde la palma chilena se encuentra representada, es en el Parque Nacional La Campana.

Es muy reconfortante observar, en especial, el cuidado y el desarrollo que han tenido, en los últimos quince años, los palmares de Cocalán; solo falta poner en marcha un sistema que permita organizar visitas programadas que pudieran ofrecer otras atracciones, como son las playas del lago Rapel y la central hidroeléctrica, así como los poblados característicos de la región, tales como Doñihue, San Pedro, Vichuquén y otros, que podrían configurar circuitos turísticos del mayor interés.

Por el momento, ambos palmares restringen la entrada, por cuanto no existe un sistema que permita evitar que se produzcan daños a las plantas nuevas o incendios por descuido de los visitantes.

VIÑA DEL MAR - VALPARAISO.

Ubicación: ----- 33º02 / 71º 33'
Región de Valparaíso, provincia de Valparaíso.
Reservas estimadas: ----- 6.500 palmas, aproximadamente
(10) (42)

LA PALMA CHILENA EN NUESTRA REGION...

VIÑA DEL MAR - VALPARAISO -
EL SALTO - VIÑA DEL MAR.



Este palmar se extiende desde el alto de Valparaíso (subida Santos Ossa) del camino a Santiago, Ruta 68, Viña del Mar Alto (subida Agua Santa), hasta las quebradas, de Las Zorras-Cabritería-Forestal Alto-Siete Hermanas y El Salto. Los principales predios corresponden a las haciendas Siete Hermanas y Las Cenizas, ésta última perteneciente a la Sociedad Forestal Valparaíso.

Es un amplio sector que presenta la característica de encontrarse en el borde superior de la segunda ciudad del país, formando cuñas que penetran por las abruptas y extensas quebradas, hasta casi el centro mismo de ella. La mayor parte de estas quebradas se encuentra orientada al sur poniente.

Se trata de un caso muy especial, extremadamente dramático, en el cual el problema principal es la presión humana, sin control alguno, ejercida sobre gran parte del área. En los sectores más alejados existen densas agrupaciones que se mantenían en buenas condiciones, hasta el gran incendio del verano de 1996, del que se da cuenta más adelante.

El Plan Regulador Intercomunal de Valparaíso-Viña del Mar ha declarado esta zona de quebradas como Parque Intercomunal. Por su parte, el Plan Regulador Comunal de Viña del Mar ha declarado esta zona área verde, aun cuando la amenaza está en las poblaciones que la rodean. Los propietarios, hasta ahora, no han podido manejar y proteger el predio y no hay suficiente conciencia ecológica de parte de las autoridades. Tampoco de parte de la población. Se debería proceder a desarrollar un amplio programa, restringiendo el acceso de personas y procediendo a la reforestación y rehabilitación del conjunto.

Existirían al menos tres posibilidades: una, la expropiación del predio y su entrega a CONAF para su administración como Área Silvestre Protegida; otra, declararla Área de Protección y, la tercera, que sus propietarios tomaran la iniciativa, presentando un proyecto y plan de manejo adecuado, para que luego procedan a su explotación racional y bajo control de las autoridades competentes.

Una vez rehabilitado el lugar y debidamente controlado, se podría abrir a la comunidad, complementándolo con centros turísticos y habitacionales, zonas de pic-nic, baño, recreación, deporte y cultura, todo lo cual constituye un inmenso desafío que es necesario enfrentar. La Intendencia de Valparaíso y las Municipalidades de Valparaíso y Viña del Mar, tienen la palabra.

Los principales problemas detectados en el sector y que ilustran dramáticamente las fotografías que se adjuntan, son los siguientes:

- Los constantes y reiterados incendios han destruido o deteriorado la mayor parte de millares de ejemplares que allí existen.

- No se produce regeneración del recurso. La planta adulta se deteriora y, en casos muere. La planta joven desaparece.

- Los pobladores extraen los coquitos, cortan sus hojas para el Domingo de Ramos y para decorar fondas y sus brotes son exterminados, sin que exista control alguno.

De continuar esta situación, el futuro de este recurso será su lamentable desaparición.

Habíamos observado por muchos años, a la llegada de Viña del Mar y Valparaíso, en los últimos contrafuertes de la Cordillera de la Costa, junto al descendente camino, una cierta densidad de palmas, distribuidas erráticamente, bastante abandonadas y muy afectadas por incendios y erosión.


Mi primera expedición a un bosque relicto de palma chilena fue naturalmente a éste. Me dirigí a un llamado "Valle de las Palmas", sector Rodelillo-Agua Santa. Allí apareció a mi vista una quebrada rodeada de modestas construcciones y grupos densos de palmas chilenas. Seguí por el sendero, no sin temor a perros y maleantes, con mi cámara, tomando fotos de todo lo que veía.

Me encuentro con una persona que saluda y pregunta qué hago. Le cuento, y se pone a hablar. Es un poblador del lugar, don Héctor Hernán Campos Cienfuegos, maestro de construcción, casado, dos hijas. Habla fluidamente de la falta de conciencia ecológica, de lo importante que es proteger el lugar, y me impresiona su convicción cuando dice: "estas palmas están pidiendo auxilio, que alguien se preocupe de ellas. Si esto sigue así, se van a destruir, y yo estoy enamorado de este lugar, por las palmas". Probablemente este caballero, fue uno de los causantes del entusiasmo con que proseguí la labor que, sin habérmelo propuesto, había emprendido y que se resume en esta publicación.

Luego abordé el palmar por otros puntos distantes entre sí y constaté cómo predominaba el paisaje desolador, ya sea tras la Quinta Vergara, desde Siete Hermanas, Cabritería, la subida Santos Ossa o en El Salto. Las fotografías que se acompañan muestran más claramente que las palabras la impresión que causa el extenso lugar, en su sector próximo a las poblaciones.

Sin embargo, también se pueden apreciar parajes que se han preservado, al menos hasta ahora, tanto en sectores bajo fuerte presión urbana, como en otros más inaccesibles y alejados, en especial el sector del Camino de Circunvalación Rodelillo-El Salto y el fundo Las Cenizas en las partes altas y alejadas de los caminos principales.

Durante el verano de 1996, cuando ya había dado por terminada mi labor o creía ingenuamente en ello, se produjo un gran incendio que afectó a una amplia zona de las partes altas. El resultado fue la pérdida, al parecer definitiva, de unas 500 palmeras. Sin embargo, en un recorrido posterior pude apreciar que muchas de ellas lucen, a pesar del tronco ennegrecido por el fuego, su ápice renaciente, verde y vigoroso.

María Graham (6), impenitente viajera y estudiosa, relata en el año 1822 su recorrido y posterior viaje de Valparaíso a Santiago, maravillándose con los palmares que rodeaban la primera parte de la ruta y valles próximos. Sin embargo, refiriéndose al Almendral, vale decir, al lugar en que hoy se emplaza gran parte de la ciudad de Valparaíso, sector plano, dice: "en este valle, como en todos los inmediatos, los árboles escasean", lo que estaría contradiciendo una cierta tradición oral que habla de que el plan de Valparaíso habría estado, antaño, poblado de palmeras. Esto último se contradice con los grabados del Padre Ovalle, de anterior data, aun cuando estos grabados en general son bastantes imaginativos, o bien pudo ser que las palmeras de El Almendral, hayan desaparecido en los casi doscientos años transcurridos entre ambos testimonios.

Luego, María Graham, relata que después de un corto recorrido a caballo, llega al valle de las palmas:

"... un pequeño llano rodeado de montañas escarpadas y boscosas y en él, por primera vez se nos presentan las palmas, que le dan el nombre.

"Se levantan en medio de las huertas de árboles frutales que rodean los jardincitos. Son diferentes a todas las demás variedades que he visto" y agrega, refiriéndose a sus frutos: "se parece a la de coco y como ésta, es lechosa cuando fresca, la hoja es más ancha, más gruesa y más rica que la palma cocotera y también más adecuada para techar, recibiendo por esto el nombre de palma tejera".

"La altura de las más crecidas es de cincuenta a sesenta pies y como a los dos tercios de esa altura el tronco se estrecha. Excede considerablemente en circunferencia al de todas las palmas que he conocido excepto el Drago".

“Cuando el árbol llega a viejo, esto es, cuando se calcula que ha visto pasar unos ciento cincuenta años,* los habitantes lo cortan y aplicándole fuego, se le hace destilar un rico jugo que llaman miel y que tiene gusto entre miel de abejas y el del más fino almíbar".

Probablemente, sean estos algunos de los testimonios más antiguos referidos a la explotación de miel de palma y parece bastante obvio que se le haya reconocido, precisamente, en una zona tan próxima a sectores urbanos.

Camino de Circunvalación o Camino de Las Palmas, Viña del Mar



Mientras terminaba de escribir estas líneas, se encontraba en construcción el Camino de Circunvalación, sector Rodelillo-El Salto, llamado Camino de Las Palmas, que atraviesa esta palmería en su parte alta. Con este recorrido di por cerrada esta investigación que empezó y terminó en Viña del Mar, aun cuando continué, agregando, corrigiendo, suprimiendo, por tres años más.

La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, a cargo del proyecto, tuvo la voluntad de hacer todo lo posible por no sacrificar ninguna palma, en lo cual han colaborado CONAF y especialistas contratados al efecto.

Tuve la oportunidad de recorrer la polémica obra. El camino atraviesa, en el sector Quebrada Siete Hermanas-El Salto, áreas de gran densidad de palmas, aun cuando, el proyecto adaptó el trazado de modo de afectar el menor número posible de ellas.

Los primeros dos kilómetros desde Rodelillo son más planos y no tienen árboles. El problema surge más adelante, donde fue necesario, además de construir puentes, ejecutar profundos cortes, rellenos y obviamente, enfrentar la operación de traslado de más de ciento cincuenta palmas. Esta labor se ha ejecutado cuidadosamente, para lo que es una obra de esta envergadura. Se ha contado con asesoría especializada y se procedió a regar, dos veces a la semana, cada uno de los ejemplares trasplantados. La distribución de estas plantas se ha hecho con criterio paisajístico, enriqueciendo algunos grupos ralos o formando hermosos grupos junto al camino.

El prendimiento, habiendo gran parte de ellas resistido ya varios calurosos veranos y años secos, ha sido bueno. Cinco palmas no resistieron la operación y murieron por la acción de las grúas, solo dos, simplemente se secaron. Un porcentaje de prendimiento superior al noventa por ciento para la operación del mayor traslado masivo de palmas chilenas adultas se estima exitoso y se espera que no haya nuevos contratiempos. Cabe recordar que el invierno de 1997 fue extremadamente lluvioso, pero de 1996 a 1999 fueron muy secos.

Las trasplantadas se ven lozanas y fuertes. La apertura de estos bellos parajes a la contemplación pública puede ser del mayor interés en un área turística, como lo es Viña del Mar, siempre que se tomen las debidas providencias para evitar su deterioro.

El gran incendio del que hemos dado cuenta ha deteriorado dramáticamente el paisaje circundante y resulta paradójico constatar que la ruta de circunvalación, en este evento, actuó como cortafuego, protegiendo los sectores ubicados más al norte y más cercanos a la ciudad, donde los estragos pudieron haber sido peores y mucho más trágicos.

El mayor peligro que encierra el nuevo camino, al margen de su trazado bastante impactante, en especial por los fuertes cortes, es el que se refiere a la presión por la urbanización en el sector, generada por la consiguiente accesibilidad y plusvalía del suelo.

En este aspecto, es responsabilidad de las autoridades municipales y regionales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; del de Obras Públicas y de Agricultura, CONAF y SAG, el establecer los estudios correspondientes para desarrollar un Plan Seccional y de Manejo, que defina los sectores urbanizables y aquellos que habrá que conservar como área de parque, previo levantamiento e inventario detallado de las especies, tanto de palmas como de la vegetación y fauna nativa acompañante. Algunos estudios previos ya han sido ejecutados.

En la actualidad se aprecian sectores donde las viviendas, en un proceso previo, invasivo y espontáneo, se aproximan peligrosamente a la ruta. Afortunadamente, esto no sucede en los sectores altamente poblados de palmas.

Conjuntamente con esta operación se trasladó un grupo de palmas al frontis del edificio del Congreso Nacional en Valparaíso, donde tendrán un noble destino y, otro grupo, algo más numeroso, se ubicó en la Reserva del Parque Peñuelas, recinto a cargo de CONAF. Una docena de ellas conforman la plazoleta del acceso al Santuario del Padre Hurtado, en la ciudad de Santiago.

LA PALMA CHILENA........

LOS PRINCIPALES REDUCTOS DE LA PALMA CHILENA.

La especie, en estado natural, se encuentra formando agrupaciones de diversa magnitud en valles y montes de la Cordillera de la Costa. Aquellas que sobreviven en estado nativo se ubican desde La Serena a Talca, entre los ríos Elqui y Maule.

La característica común a muchos de los lugares identificados en este estudio asemeja las formaciones naturales de palma chilena al concepto que Adriana Hoffmann (31) siguiendo a Neruda, llama "Bosque Catedral", cuya preservación es indispensable y para lo cual se debe empezar por poseer un inventario y reconocimiento lo más completo posible de los lugares de interés, incluidos los ejemplares aislados.

Es lo que este trabajo ha intentado, aun cuando no posee las características de un inventario, con recuentos pormenorizados, levantamientos, etc., quedando, además, algunos lugares para futuras exploraciones. Al menos se podrá contar con una información descriptiva básica, para completar una tarea que deja aún grandes desafíos pendientes.

Con excepción de Viña del Mar y lo que queda en La Serena y Concón, que se ubican frente al mar, los reductos naturales se encuentran ubicados unos 50 kilómetros tierra adentro, al oriente de la costa del Océano Pacífico, en valles y quebradas, tanto en el fondo de ellos, como trepando el monte. Por lo general, se trata de valles protegidos del viento sur y bien orientados respecto al sol. Curiosamente todos se distribuyen en los alrededores del meridiano 71º a 71º 30`, longitud oeste, con diferentes grados de influencia costera.

Los suelos son en general de origen volcánico, de textura arenosa y morfología que va desde plana a laderas rocosas de fuertes pendientes. Su distribución natural oscila entre el borde marítimo y altitudes del orden de 1.600 m.s.n.m. (Luís Faúndez) (38)

Don Francisco Astaburuaga (3), en el primer Diccionario Geográfico de Chile, cita, en 1899, algunos lugares donde existían interesantes "manchas de árboles de esta especie", tales como: "Las Palmas", al norte de Curico, en la cercanías de Comalle, extinguido probablemente y ubicado a solo diez kilómetros de un lugar de palmas llamado La Candelaria, que se describe en este estudio "La Palma", al norte de Santiago y El Portezuelo de Las Palmas en Tilama, en el que pudimos constatar restos de un palmar que debió ser de mayor magnitud.

Don Luís Risopatrón, autor del segundo Diccionario Geográfico de Chile (4), cita, en 1924, otras localizaciones en la actualidad poco relevantes, como Limahuida, que figura en la presente investigación, otras en los alrededores de Limache y pequeñas agrupaciones cercanas a Cartagena, Leyda, Lo Abarca, Estero Yali, la Estación Tricao en el Ferrocarril de Curicó a Hualañé, sectores en los que las hubo en gran cantidad y donde algunas restan. Así como en Pencahue, en el valle de Petorca, en la localidad de Tapihue y Estero Las Palmas, a la altura de Talca. En todos estos lugares, solo existen algunos individuos aislados.

Esparcidas, se observan entre La Serena y Talca, aisladas o en pequeñas agrupaciones que forman parte de los restos de estos y otros palmares extintos como tales, y un pequeño grupo muy hermoso, junto a una cascada, en el interior de Algarrobo.

En la Carretera Panamericana, al norte de Los Vilos, aproximadamente en el kilómetro 300, se puede observar un conjunto de troncos muy desarrollados de palmas chilenas, que lamentablemente no resistieron el rigor del clima semidesértico o el trato recibido. Son restos de un palmar extinguido, citado en el Resumen del Simposio "La Palma Chilena, estado actual del conocimiento" (38) (Luís Faúndez). Ubicación geográfica: 31º15' y 71º35', Región de Coquimbo.

Figuran en la toponimia de la Cordillera de la Costa innumerables lugares, quebradas o esteros llamados "Las Palmas" o "La Palma" que probablemente estuvieron algún día poblados con esta especie. Estimamos en 200 el número de ejemplares nativos dispersos y no incluidos en nuestro inventario.

Un caso destacable lo constituyen las antiguas palmeras que existen en la ciudad de La Serena y aquellas de Concón, cuya data es muy anterior a la colonización española y por ende, a la fundación y desarrollo de estas ciudades. Son estos los únicos ejemplares relictos existentes en áreas urbanas.

En la descripción que sigue, se han ordenado los reductos principales, partiendo por los más importantes, que son el Parque Nacional La Campana, que a su vez conforma un conjunto ecológico con otros predios, llamados comúnmente Ocoa; la Cuenca de Cocalán, subdividida a la fecha en dos hijuelas y los palmares de Viña del Mar-El Salto-Forestal Alto-Cabritería- Valparaíso. Estos son los tres conjuntos sobre los que se posee más información y, por lo tanto, son más conocidos, y que contienen el 87% de la masa de palmas relictas existente en el país.

Pensamos que quizás el aporte más valioso que estamos entregando con este estudio sea el recorrido, fichaje y descripción de estos bosques y, muy especialmente, de aquellas otras agrupaciones que son poco conocidas, pero no por ello menos interesantes. Estas aparecen en el texto ordenados de norte a sur. Ellos son: La Serena, Hacienda Las Palmas, en Choapa, Limahuida, frente a Los Vilos; Tilama frente a Pichidangui; Túnel de Las Palmas-Pedegua, al norte de Cabildo-Petorca; Cuesta Los Guindos-Cuesta Alhué, al sur de Melipilla; San Miguel de Las Palmas, vecino a Pichilemu; La Candelaria, frente a San Fernando, vecino a Chépica, y Tapihue, cercana a Talca, que es la más austral.

A continuación se presenta una descripción de las principales agrupaciones detectadas, las que mayormente fueron visitadas y fotografiadas por el autor en el transcurso de esta investigación. Las fotografías y croquis que proceden de otras fuentes aparecen citadas en el texto, junto al nombre de sus respectivos autores, a quienes agradezco infinitamente su desinteresado aporte. Cada ficha descriptiva se acompaña de un plano croquis de su ubicación y acceso.


LA PALMA CHILENA....


DESCRIPCION GENERAL.




La Jubaea chilensis (nombre nativo Kan-Kán) es la segunda de las palmas más australes del mundo en estado nativo; la más austral es la nikán (Rhopalostylis sapida) de Nueva Zelandia. Ambas pertenecen a las dos mil ochocientas especies de palmáceas distribuidas por el planeta. Originaria de la zona central de Chile, la palma chilena es una de las de más impresionante desarrollo: posee el tronco más fuerte y la mayor longevidad; esto último, queda demostrado por la existencia de plantas de mil años y más. Aun cuando no existen estudios científicos que aseguren la data de las palmas más antiguas, numerosas citas dan por establecido este aserto. Amén de su valor paisajístico y económico, es la especie arbórea de mayor corpulencia e interés de la zona central del país.

Es sorprendente que Chile ha reconocido como especies símbolo la araucaria, Araucaria araucana, el alerce, Fitzroia cupressoides y el copihue, Lapargeria rosea, y no ha incluido entre ellas a la Jubaea chilensis. Al menos la primera de las nombradas no es endémica solamente de Chile, ya que vegeta y se reproduce en forma natural en sectores fronterizos del territorio argentino, como acontece en el Parque Neuquén.

El alerce y la araucaria han sido declarados Monumento Natural, no así la palma chilena, lo cual constituye una omisión imperdonable. "La Palma Chilena, Monumento Natural", fue el título que inicialmente tuvo este trabajo, pero, por la razón legal y administrativa antes citada, debió ser cambiado por el que definitivamente lleva. Debo confesar que me gustaba más aquél.



CONAF (24), entrega una descripción del árbol que bien vale citar:

"El tronco es limpio, muy simétrico, pero a cierta altura se produce un estrechamiento característico causado por el extremo agotamiento a que es sometido el árbol al comenzar a producir frutos, manteniendo esa estructura en los años posteriores".

"Esta especie no tiene raíz principal, pero desde la base del tronco emerge un gran número de raicillas de alrededor de un centímetro de diámetro, las que se extienden hasta 15 metros del tronco y unas pocas profundizan en busca de agua subterránea".

"La Palma se desarrolla a partir de semillas contenidas en unasenormes vainas llamadas espatas, de aproximadamente un metro de largo. Al abrirse muestran un racimo con flores desarrolladas las que darán origen al fruto que una vez seco cae a tierra. Según las condiciones ambientales y de suelo, la semilla puede tardar meses o varias temporadas en germinar".

"En este período necesita de una cubierta vegetal protectora, bajo la cual inicia su desarrollo en forma muy particular. Primero comienza a crecer hacia los lados, expandiendo su diámetro hasta lograr el grosor que la base tendrá cuando adulta. Terminada esta etapa, que dura alrededor de 14 años, comienza a producir hojas de gran tamaño e inicia su crecimiento que le hará emerger de la vegetación circundante. Desde ese momento ya no contará con la cubierta protectora que, entre otras cosas, evitó que durante esa etapa fuera comida por el ganado doméstico, conejos y liebres, siendo uno de los factores que han contribuido a la disminución de esta especie, al destruir las pequeñas plantas antes de que sean capaces de regenerar. Una vez superado este período, la planta tiene muchas posibilidades de sobrevivir, ya que posee una buena resistencia a los factores ambientales adversos, incluso es capaz de resistir los incendios forestales".


"Llamada Kan-Kán por los antiguos habitantes de esta región, la palma chilena fue muy importante en el pasado. Sus hojas y las fibras de su tronco se empleaban para techar viviendas y sus frutos y la miel que se extrae desde hace siglos, constituyen un excelente alimento para el hombre".
"Esta es una de las causas principales que han llevado a que la palma chilena se encuentre en escaso número, ya que para obtener su miel es necesario derribar el árbol, provocando su muerte".
"Ya en el suelo, se le cortan las hojas para que de ahí escurra la savia que una vez procesada, da origen a la miel de palma".
El habitante de Chile, salvo excepciones, no la reconoce. No se le distingue y poco se sabe de su importancia paisajística y económica; menos aún, de la impresionante belleza de los lugares en los cuales se la encuentra en estado silvestre. Este desconocimiento hizo que muchas personas, con el ánimo de colaborar durante la preparación de este trabajo, entregaran pistas falsas, que condujeron a más de un frustrado recorrido o a una estéril búsqueda.
Los reductos naturales de la palma chilena se distribuyen entre las regiones IV, de Coquimbo, por el norte, y VIII, del Maule, por el sur. Los principales de ellos se mencionan y describen en este estudio.
Su utilización en la formación de grandes parques fue una característica que se repite en numerosas citas desde los inicios de la colonización hasta fines del siglo XIX. Hoy subsiste en antiguos parques y escasamente en nuevas formaciones, aun cuando se advierte un reciente interés por la especie.
ALGO DE HISTORIA.
Si bien existe literatura sobre este árbol, en la mayoría de los casos se trata de investigaciones muy especializadas o parciales, por lo general, tesis universitarias, trabajos inéditos o de circulación restringida.

"Es probable que, como lo dice Hugh Johnson (7), las palmeras, situadas en los climas templado-fríos, que son el árbol símbolo de los trópicos, sean resabios de épocas más cálidas: Hace aproximadamente 120 millones de años, la mayor parte de la superficie de la tierra estaba sometida a un clima tropical. A continuación se produjo un enfriamiento progresivo que terminó en los períodos glaciares. Las palmeras, al igual que otros árboles, se retrajeron a las zonas más abrigadas del frío".

Algunos sectores de clima templado, como es el hábitat de la Jubaea, al desplazarse los trópicos (7), mantuvieron palmeras que se adaptaron y evolucionaron en el mundo natural.

El nicho ecológico que constituye la mayor parte del territorio nacional preservó nuestra flora de interferencias extrañas. País-isla, separado del resto del mundo por fuertes barreras naturales: el gran desierto, por el norte, la cordillera de los Andes, por el oriente, el Océano Pacífico, por el poniente y la selva valdiviana y los hielos australes por el sur, lo constituyen, en especial su zona central, en un lugar ideal para que, en millones de años, se haya configurado una flora muy rica en especies endémicas, entre las cuales se destaca con fuerza la palma chilena.

El Chile prehistórico central estuvo poblado por gran cantidad de estas palmas. En nuestro país, en el archipiélago Juan Fernández, existe otra especie nativa, la palma chonta, Juania australis, que enfrenta problemas de conservación y pertenece a la categoría de vulnerable y en peligro de extinción.

Recientes descubrimientos en nuestra lejana Rapa Nui (Isla de Pascua), hablan de restos fósiles de troncos y aun de polen y de semilla, de estructura similar a la de la Jubaea, aun cuando es tal vez prematuro darlo por sentado y debemos aguardar un pronunciamiento científico para incorporarlo con certeza. Por ahora, la "Fundación para la Recuperación de la Palma Chilena", con la debida asesoría técnica y arqueológica, ha procedido recientemente a reinstalarla en el territorio insular.

Es muy posible que la especie chilena continental debió hacerse más resistente a la sequía y se adaptó maravillosamente a nuestro clima, que en la actualidad es bastante diferente al de los trópicos: debió generar robustas raíces para absorber agua y defenderse de la carencia de humedad en los meses estivales y prolongados periodos secos; desarrolló un sistema de hojas muy protegidas con una firme cutícula para evitar la evaporación, y su semilla, como muchas otras de plantas nativas de la zona central (espino, boldo, quillay, etc.), tiene una gran resistencia a la germinación, producto también de las difíciles condiciones de clima. La germinación debe esperar un invierno lluvioso y una primavera húmeda; luego viene la sequía hasta el nuevo invierno. La semilla debe mantener sus reservas y seguir latente a la espera de una nueva oportunidad.

En tales condiciones, estos vegetales debieron evolucionar hacia un lento crecimiento. Otras especies de palmas, como las ya mencionadas Phoenix, cocoteras tropicales, reales, washingtonias, etc. tienen una rápida germinación, entre quince y treinta días, y un desarrollo que duplica o triplica en velocidad a la Jubaea. Esta, luego que ha asegurado su supervivencia mediante un fuerte sistema radicular, debe desarrollar su parte aérea y competir por los escasos recursos hídricos en largas temporadas. Por algo tarda alrededor de quince años en empezar su crecimiento en altura a la espera de que estén dadas las condiciones anteriormente señaladas.

La multiplicación de la especie en un hábitat tan extenso como el ya descrito debió contar con la colaboración de la fauna existente en el Chile prehistórico, como llamas, alpacas, guanacos y otros herbívoros como el huemul, e incluso, tal vez, dinosaurios y demás antediluvianos que poblaron estas tierras. Comían la parte digerible del fruto, tragando el coquito, transportándolo luego en el estómago, depositándolo en la bosta, fertilizado en forma natural, al igual como lo hace hoy el ganado, facilitando, de este modo la dispersión de la especie, con semillas tratadas en forma natural.

A la llegada de los españoles, en el siglo XVI, era llamada Kan Kán por los aborígenes. Estaba ampliamente difundida en toda la zona central, conformando grandes bosques, decenas de millones entre Coquimbo y Colchagua. El padre Alonso Ovalle, siglo XVII, la describe en su "Histórica Relación del Reino de Chile": "Críanse estas palmas de ordinario en montes y quebradas tan espesos, que mirándolas de lejos parecen almácigo puesto a mano. Son muy gruesas y altas. Todo el tronco desnudo hasta el cogollo, porque su naturaleza es tal, que al paso que se va vistiendo de nuevos ramos se va despojando de los viejos". Entre Chincolco y Petorca se censaron, según esta fuente, más de 500.000 (s. XIX). Existen testimonios de que se exportaba gran cantidad de coquitos. Benjamín Vicuña Mackenna (1877) menciona la explotación de más de 1.000 palmas, con su consiguiente sacrificio, para la exportación de miel en un solo predio y en un solo año en la V Región.

A esta depredación se debe, en gran parte, el estado crítico a que llegó la supervivencia de la especie hasta la primera mitad del siglo XX, situación que está siendo superada en la actualidad.

Hasta fines del siglo XIX se le planta profusamente en parques urbanos y rurales; en aquellos en que ha sido respetada, luce orgullosa y magnífica. Luego cae en el olvido y deja de ser reproducida. Tal como ya mencionamos, hoy parece existir un renacer que esperamos perdure.


LA INTERVENCIÓN HUMANA.

Luego, la especie más perfecta, pero al mismo tiempo más depredadora de la naturaleza, el hombre, inicia su estéril combate contra el bosque y el matorral nativo. La palma subsiste hoy en forma natural solo en escasas agrupaciones aisladas en las que ha logrado sobrevivir y en algunos parques urbanos y rurales, plantada artificialmente. En Chile este proceso destructor se inicia con la llegada de los conquistadores y en algunos lugares continúa hasta nuestros días.

Un croquis de Rómolo Trebbi (9) muestra al valle de Quillota, en el siglo XVI. Nada queda ya de aquellos especímenes.